
Entre el día y la noche.
La doble moral y la sexualidad.
Si no se dice, no quiere decir que no exista. Aunque en muchos casos la negación a expresar lo que realmente se está pensando es la forma más cómoda y tranquila de llevar situaciones tan embarazosas, para nuestra sociedad, como lo es la sexualidad.
Por eso resulta tan difícil, cuando se es adolescente, auto aceptarse y aceptar la naturaleza de esa etapa, genera frustraciones y contradicciones que lleva a muchos a ver la doble moral como una actitud normal y necesaria. Se crece con muchos mitos que al final son divulgados de jóvenes a jóvenes, esta información que se va dando entre los jóvenes muchas veces desinforma y hace que se cometan muchos errores a la hora de manejarse dentro de la sexualidad humana Aun en estos años se sigue callando y prejuiciando a las personas que se atreven a hablarlo abiertamente. En El salvador se sigue expulsando a las alumnas que han salido embarazadas por la estupida idea que “pueden contaminar a las demás alumnas” porque es mejor ocultar la realidad, las adolescentes que quedan embarazadas tienen una realidad bastante predecible: la segregación.
Es tan difícil, después que la sociedad enseña y obliga a ser discretos, dejar de lado las predisposiciones negativas que se tiene ante la sexualidad, considero que se deben de dar pasos para poder finalmente dejar de lado la autocensura, el secreteo y la ruborización cuando se deben de decir en publico las palabras pene, vulva, masturbación, sexo, entre otras.
Me centrare mas en la forma como las mujeres nos enfrentamos a estos temas de la sexualidad. En mi casa se me enseño lo necesario. Pero… sería bastante bueno que me mantuviera alejada de tener relaciones sexuales hasta que llegue al matrimonio. A la hora del trato con los hombres… pues tengo que mantener bastante ditancia porque “el hombre llega hasta donde la mujer quiere” dicen.
“..,Me atreví a gozar el cuerpo sano y sinuoso..” dijo Gioconda Belli en ‘No me arrepiento de nada’, un poema en el que expone como se siente atrapada entre lo que es y lo que supone una mujer debería ser. Y como en nuestra sociedad es más aceptado que un hombre piense en sexo, diga y admita que, que una mujer. Las mujeres cargan con el estigma y el riesgo de ser consideradas fáciles si admiten y naturalizan su interés o actitud sexual. Yo misma he sido prejuiciado por mi comportamiento y muchos hombres llegan a intimidarse conmigo. Cuantas veces se ha acusado a una mujer de indecente, de “zorra”, o las mujeres han dicho “puta” a otra mujer por no cumplir con las reglas de la moral. Rasgos claros de machismos corren dentro de este discurso de la sociedad, respecto a la sexualidad. Están tan intrínsicos que aún cuando incomodan poco o nada se hace para cambiarlo. Y muchas de nosotras contribuimos a que este discurso machista se siga reproduciendo. Siendo la madre la que da gran parte de la educación a un hijo.
Los padres enseñan a las niñas a ser pudorosas como equivalente a “buenas niñas”, pero ¿Qué es realmente ser Buena? ¿Podría ser cumplir con las exigencias de la sociedad?. Y si todos intentan cumplir con las normas y reglas, no queda gran parte de la individualidad sacrificada. Entonces es fácil entrar a la dinámica de vivir en la metáfora del día y la noche, mientras nadie sepa que pasa en la noche -en lo oscuro o secreto- no importa lo que se haga, mientras no se sepa que ya he tenido mis encuentros sexuales, caricias íntimas, etc. Ojos que no ven… sociedad que no se mete. Y esta se ha convertido en una práctica muy común en nuestra sociedad.
El silencio definitivamente no es la mejor manera, aunque si la mas usada, para comunicarse con los hijos. Se necesita un poco mas de comunicación directa, educación sexual, naturalización de los actos para que el morbo no sea lo primero que haga que los adolescentes se aproximen a la sexualidad. Se aprende en la calle, en la televisión, y en películas y materiales pornográficos. Es de tomar conciencia que al admitir, aceptar y hablar acerca del sexo no se trata de libertinaje sexual, pero sí de educación sexual, se trata de inculcar una visión naturalizada respecto a la desnudez, las relaciones sexuales, el auto-conocimiento del cuerpo. Se trata de buscar una mejor forma de manejar todas estas temáticas que durante años han venido arrastrando una serie de estigmas.

1 comentario:
"Ojos que no ven... sociedad que no se mete" es una espléndida frase.
Me agrada tu reflexión sobre la sexualidad, pues toma distancia de las posturas y discursos moralistas, puritanos y anquilosados de mucha gente, hombres y mujeres.
Vos planteás el eterno dilema de la ética frente a la moral y, según interpreto de tu texto, te decantás por la primera. Celebro que así lo hagás y que disfrutés de tu sexualidad. Hacelo con plenitud. Enhorabuena.
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